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31 de diciembre de 2011

Dos gatos mirando quizás qué (N° 46)

El gato es: 

Esta entrada va a ser un tanto más larga, por varios motivos. El primero, es que realmente me he saltado del N° 44 al 46, a causa del aniversario del gatito número cien. Lo segundo, es que soy mala para poner títulos, así que he decidido dejar de luchar y simplemente poner "dos gatos mirando quizás qué" porque eso hacen. Si en meses más ven títulos como "gato mirando al piso", o "gato con una pata adelante de las otras", no se alarmen, es solo que mi creatividad ya decayó.
En todo caso, eso sirve para que no se hagan falsas expectativas. Al leer el título del gatito diario, sabrán inmediatamente qué es lo que verán, así que tiene sus pro y sus contras.

Cualquier evento pirotécnico asusta a la mascota
Lo último es lo más importante. Este es el gatito correspondiente al día 31 de Diciembre de 2011. Son los últimos gatos del año, y eso es algo malo para los gatos y los perros, ya que nosotros hemos adquirido la costumbre de lanzar fuegos artificiales a diestra y siniestra. Ya sea en eventos masivos con concurrencia de público, o fuegos caseros, cualquier cosa pirotécnica a las mascotas les resulta molesta. Les puede hasta dar un ataque de pánico, con taquicardia, nauseas, salivación excesiva y otras cosas feas.
La explicación de esto es que los juegos de artificio, dependiendo el tipo, son fuente masiva de ultra e infrasonidos, y los oídos de los gatos (aunque más los perros), son susceptibles a estas longitudes de onda. Pensemos en lo fuerte que suenan los fuegos artificiales, y súmale ahora todas las frecuencias que están o muy por encima o muy por debajo. Lo más consternador son, sin duda los ultrasonidos. Un gato o un perro sentirán a lo mínimo el triple de ruido, al doble de intensidad y a tres o cuatro veces más distancia. Nosotros estamos buscando estosa fuegos artificiales, pero un grado tal de decibeles podría, si estamos mal ubicados, hasta dañar los tímpanos de las mascotas. En Chile tenemos Viña del mar, Valparaíso y Concón como principal fuente de pirotecnia. Si alguien de por ahí está leyendo esto y vive cerca de la costa, la mínima consideración sería dejar al gato o al perro en alguna casa de un familiar, si es que puede. Lo correspondiente también para cada persona en los eventos de sus países.

Ahora, si eres tú quien lanzará sus fuegos, ten en consideración a tu mascota, quien no va a precisamente celebrar por ello. Debierámos para ambos casos tomar algunas precauciones, como en lo posible aislar al felino de la fuente de ruido. Aunque sea gato y los gatos no gusten del encierro, sería buena idea mantenerlo durante el transcurso a resguardo en alguna habitación aislada. Si el gato entra en pánico, deberemos cuidar que no hayamos dejado objetos relativamente peligrosos, como cosas de vidrio, radios a pilas o cosas así, que puedan caerse y romperse ante el descontrol del minino. En lo posible también asistir al gato y confortarlo, en la jsta medida. Si es perro eso no sería muy bueno, ya que si premiamos al perro por tener miedo eso es tonto, pero por suerte los gatos tienen otro tipo de personalidad y no son tan jerárquicos como los canes.

En fin, antes de terminar debemos evaluar a estos dos gatos que mirán quizás qué. Tiene la foto un gran tamaño y el fondo verdoso me parece perfecto, ayudando a que resalten los gatos. Así que tiene un 6.5

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