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7 de febrero de 2012

Gatito lamiendo su pata (N° 84)


Este gatito se lame las patas. Los gatos se lamen como forma de aseo y para refrescarse, ya que las zonas de su cuerpo que sudan son limitadas, no como los humanos que nos convertimos en caldo viviente durante el verano. Cuando su saliva se evapora en el pelo, refresca al gato, con lo cual soporta más a gusto las temperatuas elevadas.
Esta es una diferencia con los perros, que para regular su calor se la pasan jadeando, y los gatos en cambio se lamen por aquí y por allá. Cuestión de costumbre, pero me sería raro ver a un gato con la lengua afuera por minutos enteros.

Esta es la octogésima cuarta imagen, perteneciente al día 7 de Febrero de 2012. Se lleva una calificación de 6.8, y es que aunque la foto tiene una resolución normal, está bien definida al punto de poder ver los poros en la lengua del gatito.

6 de febrero de 2012

Un nuevo gatito blanco (N° 83)


Este es un nuevo gatito blanco, dentro de un fondo lo suficientemente claro para llegar a confundirse con el. O bueno, al menos en mi monitor, que tengo por sabido que es un poco más luminoso que el de la mayoría de personas. Es el primero gato blanco de la segunda camada, pero no tiene ojos azules así que no hablaré aún de la sordera de gatos blancos. No todos los gatos blancos son sordos, ni todos los gatos ojiazules lo son, pero el fenómeno existe, y no es mito. Pero no sucede con todo felino blanco como copo de nieve.

Esta es la imagen número 83, perteneciente al día 6 de Febrero de 2012. Este gato recibe una nota de 5.7, y es que no es tan genial, y además tiene menor resolución que las otras imágenes.

5 de febrero de 2012

Dos gatos refugiados (N° 82)


Estos dos gatitos se esconden de algo, o quizás está muy caluroso y se hallan buscando sombra. Ojala sea que estén acalorados y busquen refrescarse, porque o si no sería que se están escondiendo de los Domo-kun. He hablado mucho de estas criaturas en estos días y en realidad no han hecho casi nada con su invasión, esperemos que no planeen algo grande y estén esperando el mejor momento. Mientras tanto podemos disfrutar de los gatos sin preocupación alguna.

Esta es la imagen número 82, perteneciente al día 5 de Febrero de 2012. Se lleva una nota de 6.2 y ¡Son los gatos número 199 y 200! Ni que hubiese pasado tanto tiempo desde que alcanzamos al gato N° 100, y el blog es ahora más del doble de lo que era entonces.

4 de febrero de 2012

Gatitos frente al espejo (N° 81)


Los espejos son un instrumento muy común y están en todas las casas, pues los usamos para mirarnos y por ende, tras una vida de costumbre, nos sabemos reconocer en el.
¿Pero y un gato? Para un felino un espejo es un elemento ajeno a su cotidianidad, y no es algo normal. No hay un solo gato que no reaccione de alguna forma frente a un espejo. No soy experta en el asunto, pero esto lo digo en experiencia y al observar gatos, una y otra, y otra vez. Por supuesto que puedo estar equivocada, pero es mi pensamiento personal.

Hay gatos que de frentón se asustan al verse, hay otros que se acercan, mucho más curiosos, y se ponen a tocar el espejo con sus patas, las garras escondidas. Hay otros que se resisten a mirarse de frente, y solo cuando están de lado, o a una orilla, pueden estar en el espejo con calma. Otros se ponen a pelear con su reflejo, iracundos, y hay otros gatos que se ven y siguen su rumbo como si nada.


Todo esto me hace pensar una cosa: el que los gatos no se reconozcan al espejo es una afirmación muy arriesgada. Es seguro que especialistas han hecho sus pruebas y experimentaciones bajo método científico, pero lamentablemente no he encontrado bibliografía al respecto. Y no me fío de lo que diga la gente sobre esto, aunque se trate de algún veterinario. Los veterinarios son médicos, no etólogos. Es verdad que un veterinario está en mucho contacto con gatos, y pueden predecir su comportamiento y explicarnos un montón de cosas interesantes pero, a mi parecer, es lo mismo que si un ingeniero me hablase de física teórica. Lamentablemente no es el campo que les compete y, aunque lo conozcan, no trabajan directamente en el.

Así que esto se trata de sacar conclusiones. ¿Los gatos no se reconocen en el espejo? De partida, los gatos no son tan monocordes como un humano, y sacan información del entorno con sus otros sentidos en mayor proporción a lo que podemos nosotros. Un espejo solo aporta imagen, pero el gato ahí enfrente no tiene un olor, y no suena de ninguna forma tampoco. Así que a ese gato "le falta algo" ¿Por qué tendría que reconocerse, si eso de allí no es un gato, porque le falta la mitad de cosas que le caracterizan como gato? Una pregunta que puede tener sentido o ser un disparate. Si lo vemos desde un punto de vista humano, es un argumento tonto, pero es por nuestra tendencia a ser seres exclusivamente visuales.


Me inclino a pensar que la mayoría de gatos no es capaz de saber que ese gato ahí es él, pero si se estudia el comportamiento de alguna minoría de gatos astutos, pareciera que sí reconocen lo que ven frente al espejo, partiendo por su cuidador humano (insisto en no llamarles "dueños" o "amos"), los muebles, y a ellos mismos.
Pero decidir si un gato se reconoce, o solo está muy acostumbrado a ver a otro gato justo en esa parte y por eso no reacciona, es asunto delicado.

El lector puede intentar en casa, a ver si el gato entiende el universo de reflejos. Para esto se requiere que el gato se mantenga tranquilo frente a un espejo, pues no se podrá hacer pruebas si el gato se descontrola. También sería bueno que no preparen esta prueba delante de él, porque no estamos seguros de que el gato te reconozca a ti a través del reflejo, y se podría influenciar el resultado. Deberás estar fuera de la habitación, y ver el resultado con una cámara, ojala en tiempo real.

Se trata de lo siguiente. Debemos tener algo que atraiga mucho al gato. Eso depende, pues puede ser comida, una pelota de lana, un auto de juguete, un cojín, etcétera. Debemos estar seguros de que el gato, al ver el objeto, va a ir hacia el para jugar, mordisquearlo, devorarlo, lo que sea. Y no se puede aguantar las ganas de ir.
Este objeto de interés debe estar oculto a la vista, y que sólo se pueda ver a través del espejo. Esto se puede lograr calculando ángulos, para que otras cosas tapen el objeto, pero eso puede ser un poco difícil, ya que el gato puede recorrer un cuarto a voluntad y ver la cosa directamente si la busca.

Es más fácil ocultar el objeto en una caja, y que la caja se abra cuando estemos 100% seguros de que el gato está mirando al espejo, cosa de que no vea aparecer el objeto de interés directamente. Pero eso necesitará mayor preparación, un poco de ingenio y de seguro un control remoto. Voy a suponer que se trata de un auto de juguete (sin cable), y que lo podemos manejar desde la otra habitación, donde a través de la cámara ves que el gato mira el espejo. En ese momento se debe mover el auto, y salir de su escondite; pero por detrás del gato, con lo que él lo verá por el reflejo, no "de verdad".

Desde luego, el experimento consiste en comprobar si el gato detecta el autito (o lo que sea) y no se va corriendo en dirección al espejo, dándose un buen golpe y perdiendo un porcentaje de una de sus vidas. Si el gato entiende que el espejo refleja, se va a dar vuelta y a investigar el resto de la habitación. Con un auto de juguete no sería buena idea hacerlo, porque suena mucho al moverse, y el gato irá en dirección al sonido. Por eso nuestro experimento debe hacerse con el mayor silencio posible, y disminuyendo cualquier olor. Así el gato se sentirá atraido al objeto de interés sólo por su imagen.


No estamos estudiando si el gato se reconoce a sí mismo, pero estamos investigando algo incluso más valioso: si el gato sabe que eso es un reflejo. El gato puede pensar, con justa razón, que lo que ve ahí es como una ventana, y que hay algo más allá, pero hay una barrera invisible que lo separa de entrar en ese espacio. Pero entender que ahí no hay nada más que la imagen tras de él es algo muy complicado, y es muy posible que tu gato falle esa prueba y se ponga a comprobar que no puede atravesar por el espejo para ir por el objeto. Se aburrirá, dará media vuelta, ¡y ahí estará lo que andaba buscando! Y lo mejor de todo, no está el gato de su mismo color para quitárselo, se quedó atrás del muro transparente. Nuestro gato mira de reojo el espejo, y comprueba que todo está bien, que el gato de su mismo color también encontró esta cosa en su lugar, así que no va a molestar. Ambos se van felices, para jugar con esto fuera de su vista, pues no son gatos que se caigan muy simpático.

Esta prueba puede ser sencilla de hacer (basta usar la creatividad), pero es complejo sacar alguna conclusión. Además que si lo sometemos a una segunda prueba, puede actuar distinto, y se lían nuestras impresiones al respecto. Pero es una prueba casera, si fuese con método científico no podríamos hacerlo en nuestro hogar, ni mucho menos con nuestro propio gato (porque se dudaría de lo imparcial al sacar una conclusión).


A pesar de que sueno un tanto pesimista, un gato no solo ve reflejos en espejos, sino que en el agua, en la puerta del microondas, cuando la TV está apagada, etcétera. Pienso que hay muchos gatos que sí saben sobre el reflejo, y que hay una minoría de gatos que efectivamente sí se reconoce a sí mismo. Pero son una minoría, insisto. Son gatos Einstein, gatos Hawking, gatos Newton, gatos Schrödinger1. Si su mascota no se reconoce en el espejo, no significa que sea tonta. Un espejo no es algo natural, y no le podemos pedir a un gato nada sobre ellos. Así que despreocupémonos.

Este fue un especial sobre gatos y espejos, pero fue mezclado con la sección de Gatito Diario, porque no tengo tiempo para hacer dos entradas en este mismo día, y por lo tanto estos fueron los gatos octogésimo primeros, correspondientes al día 4 de Febrero de 2012. No llevan calificación, ni nada.
Pero antes de retirarme, les dejo una última imagen de gato en el espejo:



Bien ¡Te engañé! Espero que no hayas caído, porque entonces no le vas a pedir a tu gato reconocerse en el espejo, si nosotros tampoco reconocemos un gato frente al espejo.

1- Realmente un gato Schrödinger es muy tonto para reconocerse al espejo. De hecho, cuando los metes en una caja, ni siquiera saben reconocer si están vivos o muertos.

3 de febrero de 2012

Agradecimientos (N° 80)


La especialidad de este blog son las gatas tricolor, y muchos días pasaron todas ellas escapándose de los Domo-kun, que cada vez se volverán más peligrosos, y hasta el momento no han hecho casi nada. Pero estas dos gatas son muy bebés para enterarse de nada malo, y de hecho son tan jóvenes que sus ojos están esperando ver al resto del mundo todavía. Apenas ya empezaron a pestañear.
¿Por qué sé que son gatas, y no gatos? Ya me he cansado de linkear a la Gata número 6, en donde se explica el asunto. Pero lo hago una vez más para aportar algo de contenido educativo, y no solo imágenes tiernas. En algún momento del futuro no tan lejano deberé hablar de los gatos blancos, el color de ojos y la sordera, pero aún no.

Estas son las gatas del octogésimo día de existencia del blog. Se llevan una calificación de 6.5, y esperemos que no pierdan esa ternurita inherente a ellas con el pasar de los años.

PD: Esta entrada fue programada para aparecer justo a las 8:00 PM de Chile, que son las 00 horas de España. O sea, aparecerá el sábado, un día después (y por lo general han muchas veces visto los gatos un día atrasados).
El hecho es que los Premios 20Blogs cierran las votaciones en ese momento. No pretendía cosa alguna, ni tan siquiera recibir 2 votos, más que nada inscribí a los Gatitos y al Gran Compendio (ciencia excéntrica) como plataforma publicitaria. No recordaba cuándo empezaban las votaciones, pero revisando las estadísticas del blog vi muchas visitas desde el sitio de 20minutos, y sorpresa me llevé al ver que este Blog llevaba 6 votos y estaba en quinto lugar de mi categoría.
Luego quede sexta.
Y luego, en la recta final, quedé séptima por nariz... nada mal para un blog que inició sin expectativas ni algún futuro claro. El blog continuó su vida en vista de los frutos que ha dado, y el incentivo fueron todos los comentarios dentro del Blog, en el sitio de 20minutos, y los votos.

Así que ¡Gracias a todos quienes votaron! Ustedes el público son el maullar de mi felino, un ronroneo músical, todas mis siete vidas y [inserte frase pseudo-poética de gatos aquí]. Así que muchas gracias, sincerely.
Durante el concurso, hubo más o menos 60 visitas desde 20minutos, y logré llegar a los 22 votos. Eso quiere decir que un tercio de la gente que llegó hasta aquí, votó por el blog, y eso es muy buen indicio. Así que seguiremos adelante, y ojalá que la invasión de los domo-kun no desagrade. No es mi culpa, no les gustan los gatos.

2 de febrero de 2012

Nuevo gato, nuevas flores (N° 79)


Me faltaba una imagen realmente buena de algún gato en esta segunda camada (sin desmerecer a los otros), y esta es la indicada. Este gatito no sabe lo lindo que es y los suspiros que hace sacar a cada humano que lo ve inmortalizado en este conjunto de píxeles. Las flores le resaltan aún más, en vez de apañarlo, y un fondo más o menos difuminado nos llama a centrar la atención el este felino de ojos curiosos y pelaje agradable.

Es la imagen número 79, del día 2 de Febrero de 2012. Se lleva una nota de 7.0, con lo que es la primera imagen que cae incógnita en nuestro Índice de Gatos de la segunda camada.

1 de febrero de 2012

Gatito trepador frustrado (N° 78)


Este gatito es todavía muy pequeño para subirse a este árbol, y la verdad es que por mí que lo intente todo el día, porque me sorprende lo fabuloso que se ve en sus esfuerzos por asirse al tronco. Cuando crezca, le bastará tomar un poco de vuelo, dar un salto, y correr por este tronco hasta una rama que lo devuelva a la posición horizontal.

Esta es la septuagésima octava imagen, perteneciente al día 1° de Febrero de 2012. Este mes trae 29 días, así que habrá un gato más que en un año convencional. Nuestro gatito trepador se lleva un 6.6, porque me encantó, y no hay más explicación que esa.